

“A mí me interesa mantener el lenguaje tradicional de la fotografía”
Este fotógrafo, destacado por su labor durante la dictadura, deja plasmado en su trabajo, la realidad, con miradas fijas y espontáneas, no hay truco ni pose, sólo imágenes que hablan por sí solas.
En su flickr se puede apreciar diversas fotos, entre sus comentarios uno llamó mi atención. Creo que es el que más logra interpretar o más bien denotar lo que el fotógrafo desea revelar. “Al conocer tu trabajo descubrí grandes imágenes, valiosos documentos, bellas interpretaciones de difíciles momentos... te lo agradezco”.
Este artista comenzó su incursión en el fotoperiodismo en los años 70, durante el golpe militar y los enfrentamientos bélicos que se produjeron en los últimos 30 años en países como Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
Su últimos trabajos han estado enfocados en la fotografía digital, utilizando el recurso de Photoshop para mejorar la calidad de la imagen, no para alterarla. “He tratado de usar el Photoshop lo menos posible y he intentado verlo sólo como una herramienta para mejorar las fotos. Mucha gente hace locuras con este programa, pero a mí me interesaba mantener el lenguaje tradicional de la fotografía” comentó Montecino en una entrevista otorgada al LUN.
Marcelo Montecino lleva ocho años trabajando con técnicas digitales, las cuales han ayudado a mejorar sus trabajos, aquellos que tenía desde sus inicios en el fotoperiodismo. Cientos de retratos tamaño carnet, varias postales de los años cuarenta y montones de tiras de contacto forman parte de la nutrida colección de imágenes que el fotógrafo Marcelo Montecino ha empleado para crear las composiciones digitales que presentó en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC).
El trabajo de Montecino reúne un conjunto de láminas de mediano y gran formato (dos de los cuadros miden más de cuatro metros de largo), titulado “Santiago JPG”, en el presenta rostros de chilenos anónimos, los cuales se fusionan con escenas extraídas de reportajes gráficos y con amarillentas fotos de curso, para configurar lo que el expositor denomina “un diario de vida mural”.“En uno de los paneles de mi exposición traté de incluir casi todas las copias de contacto de las fotografías que tomé durante el año 1973 y las mezclé con antiguas fotos carnet que conseguí en un taller muy modesto. Con eso armé una bola de imágenes en la que aparecen curas, militares y niños en primera comunión, reiterados a lo largo de cinco metros de papel”, explica el artista, quien ha ilustrado reportajes en revistas tan importantes como “Newsweek”, “Washington Post Magazine”, “Play-boy” y “Financial Times”, entre otras publicaciones.
Karen, Wash. DC, 1967Esta foto fue realizada con una proyección en el rostro de la modelo, creando un efecto de deformidad en su cara.
A simple vista pareciera que fue intervenida por Photoshop, pero al realmente observar su rostro, se puede percibir que son luces que dan esa sensación de horror.
La foto quizás refleja, por lo que he leído y logré entender del trabajo de Montecino, es la realidad, lo que él percibe de esa época. Creo que finalmente todas sus imágenes hacen eso. Captar lo que sus ojos, mente y sentimientos perciben en ese lugar, esa época, ese espacio.
Quizás la fotografía es eso, entender algo e intentar que el resto vea lo que uno interpreta de un hecho, no es algo que se pueda analizar o tenga otra interpretación más que la intencionalidad que otorga el fotógrafo a lo retratado.
Esta foto llama mi atención porque en un principio la encontré una foto desagradable, y a mi juicio, en cuanto a parámetros de belleza, era fea.
Después de observarla por varios minutos, vi un rostro triste, borrando su expresión a través de luces proyectadas en su cara. Quizás el horror que muestra la fotografía, es el que ella está experimentando y es eso finalmente lo que Montecino quiere mostrar, no busca generar horror, sino representar el miedo de la persona retratada.